martes, 12 de noviembre de 2019

El inicio a la vida. Proceso de fecundación.

El embrión (nombre que recibe el futuro bebé durante los tres primeros meses de embarazo) es fruto de la unión de dos gametos (células sexuales), uno que procede de la mujer (el ovulo) y otro del hombre (el espermatozoide). El embarazo es fruto de esa unión, es decir, de la fecundación, un proceso que parece sencillo pero que entraña más complejidad de la que asumimos. 

La fecundación paso a paso



Cómo se produce la fecundación

1. Los espermatozoides buscan el óvulo
Durante el coito, los espermatozoides penetran en la vagina. Al no convenirles el medio ácido de ésta, emigran hacia el cuello (un medio alcalino más favorable), atraviesan el útero y llegan a las trompas de falopio en un par de horas. Allí pueden sobrevivir de 48 a 72 horas (fuera de la mujer viven menos de 24 horas). Es decir, la fecundación puede producirse dos o tres días después del encuentro sexual.
De los cientos de millones de espermatozoides que contiene el semen, apenas un centenar consigue llegar hasta el óvulo (el resto se agota y muere) y solo uno de ellos logrará entrar en su interior y fecundarlo. Cuando ocurre, la membrana del óvulo, hasta entonces permeable, altera su estructura química y cierra el paso al resto de espermatozoides.

2. Unión de un óvulo y un espermatozoide
Al unirse con el óvulo, el espermatozoide pierde la cola y fusiona su núcleo con el del gameto femenino. De esta simbiosis nace la primera célula del bebé: el huevo fecundado o cigoto, que contiene una información genética única: desde el color de ojos hasta la estatura aproximada que tendrá el nuevo ser humano.

3. Viaje del huevo al útero.
Empujado por los impulsos musculares de la trompa y la ayuda de unos cilios vibrátiles (una especie de pelillos) que hay en ella, el huevo fecundado inicia un viaje de tres a cuatro días hacia el útero.
A las pocas horas de la fecundación se divide en dos células y en el camino continúa desdoblándose en partes iguales.
Cuando llega a la cavidad uterina consta de 16 células y se parece a una mora (mórula).
No anida de inmediato, porque aún no ha alcanzado el desarrollo necesario, sino que permanece libre dos o tres días (sufriendo nuevas modificaciones) antes de implantarse en la mucosa uterina.

4. Implantación del óvulo
La implantación tiene lugar siete días después de la fecundación, es decir, 21 ó 22 días después del inicio de la última regla.
El huevo se sitúa sobre el endometrio y se adhiere fuertemente a él como una ventosa.
La capa exterior excava una especie de nido y forma el trofoblasto, una membrana que luego dará origen a la placenta, que nutrirá al bebé durante su estancia en el útero. A partir de ese momento, el desarrollo del embrión es constante y los cambios se suceden hora a hora hasta el día del parto.

lunes, 11 de noviembre de 2019

El inicio a la vida. Proceso de embarazo

El primer trimestre

4 a 8 semanas:
Antes de la cuarta semana no tiene todavía aspecto humano. A las 4 semanas, el embrión tiene el tamaño de un grano de arroz y forma como de reptil.
A las 6 semanas se le pueden ver los ojos cerrados, la columna vertebral y un corazón que late. En la séptima semana el embrión ha crecido unas 10.000 veces más que el óvulo fecundado. La madre presentará su primera falta de menstruación y puede notar algunos signos: cansancio, mareos, vómitos y náuseas matutinas...


8 a 12 semanas:
Ya todos los órganos fetales están prácticamente formados y empiezan a funcionar. Ojos, nariz y boca están en su lugar definitivo.
Es el momento adecuado para el primer examen ecográfico.
A las 9 semanas los brazos y las piernas ya tienen sus tres partes: manos, antebrazo y brazo; y pie, pierna y muslo. Aparecen los dedos, pero no muy bien diferenciados todavía.




El segundo trimestre

12 a 20 semanas:
La madre ya nota el crecimiento de su útero, el cual irá desplazando progresivamente los órganos internos maternos causándole unas molestias: digestiones pesadas, acidez de estómago, orinar frecuentemente...
La cabeza ya se puede distinguir perfectamente bien del tronco; y ya se pueden diferenciar sus ojos, nariz, boca y orejas. La cabeza, por su gran tamaño, está desproporcionada con el resto del cuerpo, y esta diferencia de tamaño persiste durante toda la primera mitad de la gestación. Es el momento adecuado para realizar, si es necesario, estudios de diagnóstico prenatal.



20 a 24 semanas:
A las 20 semanas puede verse el sexo del feto.
Comienza el desarrollo de los pulmones, preparándose para el nacimiento.
La madre ya puede empezar a notar los movimientos del feto en forma de patadas.
El feto empieza a moverse, abrir y cerrar las manos, bostezar... Durante muchos periodos dormirá, principalmente coincidiendo con el sueño materno.



El tercer trimestre

24 a 28 semanas:
La cabeza pierde su carácter velloso para ser sustituido por pelo.


28 a 40 semanas:

El feto crece y engorda, así como el vientre materno.
El corazón fetal late muy rápido, hecho que es normal.
Los pulmones empiezan a fabricar una sustancia llamada surfactante, pero no en cantidad suficiente para respirar solo.
Frecuentemente el feto se halla posicionado con la cabeza orientada en la pelvis materna.
El útero, como es un músculo, empezará a contraerse como consecuencia de este crecimiento, así como a estirarse los ligamentos que lo sujetan dando lugar a algunas molestias abdominales. Si las contracciones se convierten en regulares y dolorosas, pueden indicar el inicio del trabajo de parto.


jueves, 7 de noviembre de 2019

Datos y curiosidades del cuerpo humano.

-Al igual que las huellas dactilares, la textura de la lengua es absolutamente única.

-Los ácidos que se encuentran en el estómago son capaces de desintegrar materiales tan duros como el metal.

-Perdemos alrededor de 4 kilogramos de células muertas anualmente, lo que significa que mudamos de piel hasta ocho veces por año.

-La boca produce más de un litro de saliva al día.

-Los impulsos nerviosos viajan alrededor de 120 metros por segundo.
-La información viaja a los nervios del cerebro a unos 400 km/h.
-El corazón de un recién nacido aproximadamente tiene el tamaño de una nuez.
-Un bebé antes de nacer aproximadamente ha consumido 90 litros de su propia orina.
-Al nacer, la mayoría de nuestro esqueleto se compone de un material flexible llamado cartílago, el mismo material del que están hechas nuestras orejas. Posteriormente se endurece hasta convertirse en tejido óseo.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

El cerebro humano.

El cerebro es uno de los órganos más complejos del cuerpo humano, controla lo que piensas y sientes, cómo aprendes y recuerdas y la forma en que te mueves. También controla muchas cosas de las que apenas te das cuenta, como el latido de tu corazón y la digestión de la comida. 
Piensa en el cerebro como en una computadora central que controla todas las funciones de tu cuerpo.
Datos y curiosidades:

 Tiene la forma de una almendra.

 En constante aprendizaje.

 Toma decisiones difíciles.

 Envejecimiento prematuro.

Procesa imágenes a toda velocidad. 

 Recuerdos traicioneros.

 Sincronizado para el lenguaje.

 No siente dolor.

 Consume una gran cantidad de energía. 

 Su red vascular.

 Hemisferios.

Tiene la hormona del amor (oxitocina).

Mapa de palabras.

martes, 5 de noviembre de 2019

El corazón humano.

El corazón es una bolsa compuesta por músculos con vasos sanguíneos que entran y salen de él. Está situado entre los pulmones, a la izquierda del tórax, apoyado sobre el diafragma y detrás del esternón. La masa muscular que lo constituye recibe el nombre de miocardio y está formada por tejido muscular de tipo cardíaco, que se caracteriza por no estar sometido a la voluntad, sino que funciona de manera automática.
La función del corazón es bombear la sangre a todos los rincones del organismo.

A continuación algunas facetas de este: 


 El corazón.

 El interior del corazón.

 Red vascular del corazón. 

 Irrigación del corazón.

Corazón disecado.

El corazón sin una gota de sangre.

 Corazón de un paciente que murió de un infarto de miocardio.

El dispositivo mantiene el corazón hasta que se planta en el cuerpo de otra persona.

La forma tan conocida del corazón que dibujamos, se debe a la unión de dos corazones reales. Es hermoso.